Heridos y detenidos en disturbios en el paseo Ahumada: Vándalos atacan marcha por el fin del terrorismo en la araucanía y la inmigración ilegal

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El pasado 5 de Marzo de 2018 el movimiento Capitalismo Revolucionario convocó a una marcha en el paseo Ahumada contra el terrorismo en la araucanía y la inmigración ilegal e irregular.

La marcha tuvo una escasa convocatoria (menos de 20 personas) y fue atacada por grupos de izquierda organizados con por lo menos 10 veces la cantidad de personas en la marcha. Los izquierdistas realizaron actos de extrema violencia contra el grupo de derecha, causando daños a negocios y a la vía pública, obligando a los asistentes a refugiarse en las galerías del centro de Santiago. La violencia incluyó ataques con elementos contundentes, agresiones a mano limpia y con armas corto-punzantes. Entre los agredidos se encontraban inmigrantes legales y mujeres.

Los delincuentes y grupos de izquierda se organizaron tras conocer la convocatoria hecha por redes sociales en una jornada “anti-fascista”. Al igual que los grupos en los que se inspiran en Estados Unidos y Europa, los “antifa” chilenos llaman “fascista” a cualquier grupo que atacan, incluso si los grupos tienen una afiliación política contraria al fascismo o no tengan una afiliación política y sean simples espectadores o personas inocentes. Comportándose tal como aquello de lo que dicen estar en contra.

La agresión y amenazas de los grupos delincuentes de izquierda se mantuvieron por varias horas con total impunidad hasta un ataque a un vehículo cerca de la primera comisaría, donde algunos vándalos fueron capturados por carabineros.

Eventos como éste nos demuestran un sesgo intolerable de la autoridad del país que permite a grupos izquierdistas realizar destrozos y ataques a la población civil en marchas y otras actividades delictuales, y al mismo tiempo deja en la indefensión a la mayoría de los chilenos que no son afiliados a grupos de tipo socialista, comunista o similar.

Resulta completamente impresentable que grupos de la población no puedan expresar su preocupación sobre situaciones de interés nacional como la inmigración masiva e irregular y la actividad de grupos terroristas en el país sin ser atacados en la vía pública por bandas criminales politizadas. Éste tipo de violencia no puede permitirse en nuestro país.